Geoquímica orgánica del petróleo en la región sureste de la cuenca del lago de Maracaibo (Venezuela)

  1. Lorenzo García, Erica
Zuzendaria:
  1. Gonzalo Márquez Martínez Zuzendaria
  2. Marcos. E Escobar Navarro Zuzendaria

Defentsa unibertsitatea: Universidad de Huelva

Fecha de defensa: 2014(e)ko iraila-(a)k 12

Epaimahaia:
  1. Juan Francisco Llamas Borrajo Presidentea
  2. Josep Tosquella Angrill Idazkaria
  3. Albert Permanyer Bastardas Kidea
Saila:
  1. INGENIERIA MINERA,MECANICA,ENERGETICA Y DE LA CONSTRUCCION

Mota: Tesia

Laburpena

En el presente trabajo se realizó un estudio geoquímico de 48 crudos del yacimiento del Eoceno (Unidad B-4, Fm. Misoa), junto con 18 muestras de rocas, todos procedentes de pozos situados en el Área Ceuta Sureste dentro de la Cuenca del Lago de Maracaibo, con el objeto de establecer correlaciones crudo-crudo y crudo-roca madre, así como determinar la continuidad lateral y modo de establecimiento de dicho yacimiento. En los campos Lagotreco o Tomoporo de agua, Tomoporo de tierra, Franquera y La Ceiba se analizaron 31, 8, 6 y 3 crudos, respectivamente, con gravedades API promedio de aproximadamente 30º para los crudos de los dos primeros campos, iguales o inferiores a 20º para aquellos procedentes de Franquera y sobre 23º para los crudos del último campo. Todos ellos son maduros y se caracterizan por niveles elevados de resinas y asfaltenos, azufre y metales traza. Por medio del análisis isotópico del carbono sobre el crudo total y las fracciones de maltenos, además de la determinación de los biomarcadores apropiados por cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas, se concluye que los crudos estudiados pertenecen a un solo tipo genético; su roca madre (Fm. La Luna) ha sido depositada en un paleoambiente marino, con poca contribución de materiales terrígenos, y en un medio reductor asociado a la sedimentación de lodos carbonáticos. Por otra parte, todos los crudos estudiados presentan nparafinas y 25-norhopanos en la distribución de biomarcadores, permitiendo inferir una mezcla variable de un primer crudo paleobiodegradado con un segundo crudo inalterado, lo cual también explica la baja gravedad API de dichos crudos. El establecimiento de las correlaciones crudo-crudo indica que los crudos bajo estudio puede ser diferenciados en varios grupos composicionales (crudos de Lagotreco y Tomoporo de tierra, muestras de Franquera y crudos de La Ceiba) en base a la diferente contribución de las dos pulsaciones o cargas mencionadas (una paleobiodegradada y otra sin alterar), la cual se reconoce como el factor diferenciador más importante de los crudos objeto de estudio. Además, debe señalarse la existencia de dos �casos raros� (�vagrants�) en el Campo Lagotreco (crudos W-62 y W-33) que podrán indicar la existencia de, al menos, dos discontinuidades o subcompartimentos inconexos con el resto del reservorio a nivel de la Unidad B-4 de la Formación Misoa. Lo anterior ha sido corroborado tanto por el estudio de la fracción ligera con la técnica de cromatografía de gases en crudo total, como por los análisis mediante espectroscopía infrarroja. Finalmente, la modelización térmica 1D realizada en la zona de estudio partiendo de la caracterización de 9 muestras de canal de roca procedentes del pozo W-53, y otras tantas del pozo LC-1, confirmó la doble cocina de las rocas madres de la Fm. La Luna, reportada en estudios previos como origen del petróleo acumulado hacia el sureste de la Cuenca del Lago de Maracaibo. Integrando toda esta información geoquímica, cabe sugerir que el Área Ceuta Sureste pudo haber recibido dos cargas de petróleo; una primera de edad Eoceno, y otra desde la segunda cocina de edad Neógeno-Cuaternario. Además, se corrobora que la primera carga del petróleo presente en las trampas del yacimiento B-4 (Fm. Misoa) en el campo Lagotreco fue generada por una cocina del Eoceno ubicada al norte, según una dirección principal de migración en sentido noreste-suroeste; mientras que la segunda carga alcanzaría dicho yacimiento según una dirección principal de migración en sentido suroeste-noreste, siendo generada por otra cocina de edad post-Oligoceno y situada al sur del área bajo estudio. Una idea muy similar puede ser aplicable a los campos Tomoporo, Franquera y La Ceiba.